Fuentes, albercas y su hidráulica discreta
La lámina de agua refresca por evaporación, pero requiere circuitos estancos y accesibles. Tuberías registrables, filtros de fácil mantenimiento y bombas silenciosas preservan la paz acústica. En mármoles, la química del agua se controla para evitar incrustaciones. La salida, apenas audible, marca ritmo. Iluminación cálida y oculta respeta reflejos. Cada pieza se desmonta sin heridas, porque el agua cambia con estaciones y el sistema debe acompañar, nunca dominar.